| |
| |
|
|
|
| |
|
| |
26 |
|
Tener objetivos claros y un plan de acción concreto |
|
Los mensajes: Sé bueno, pórtate bien, etc. son muy abstractos y no significan nada para el niño. El niño necesita explicaciones concretas de lo que tiene que hacer, cómo hacerlo y por qué debe hacerlo. De esta forma el niño aprenderá a tomar decisiones correctas por sí mismo.
Los niños de hoy no son los niños sumisos del pasado. Exigen razones para actuar y se rebelan contra la injusticia y contra la falta de lógica; de modo que, si quiere tener éxito en la educación de su hijo, necesita tener autoridad moral, de lo contrario, su hijo no le respetará. Usted podrá someterlo mientras es pequeño pero no podrá educarlo y al final se rebelará.
La autoridad moral se basa en el ejemplo de vida, en la autoestima, en la capacidad para resolver con éxito las situaciones personales y familiares y en la habilidad para exigir con tacto y con fortaleza.
Los objetivos deben ser compartidos por la pareja, de tal manera que los dos se sientan comprometidos en la educación de su hijo. Es conveniente ubicar los objetivos dentro de un Proyecto de Vida , precisarlos con papel y lápiz y revisarlos con frecuencia para y no olvidarlos.
|
|
|
| |
27 |
|
Dar tiempo para el aprendizaje |
|
Todo aprendizaje nuevo necesita un tiempo para ser asimilado; sobre todo, en el caso de los niños que no tienen experiencias acumuladas que les sirvan de referencia. Por esta razón, después de darle las instrucciones concretas y claras, necesita atención y apoyo. |
Existen métodos que pueden convertir el aprendizaje en una actividad fácil, agradable y efectiva |
¿Cómo lograr que el niño adquiera conductas correctas y hábitos eficaces? |
1 |
Es indispensable tener un plan de acción concreto que responda a las verdaderas necesidades e intereses del niño y no a la comodidad de los padres ni al capricho del niño |
2 |
Los niños entienden más de lo que suponemos |
3 |
Autoestima y seguridad |
4 |
Un buen método de aprendizaje. |
| |
|
|
|
|
| |
28 |
|
Valorar siempre sus intentos y sus esfuerzos |
|
Valorar sus esfuerzos, resaltar lo que hace bien y pasar por alto lo que hace mal. Pensemos que lo que le sale mal no es por fastidiarnos, sino porque está en proceso de aprendizaje. Al niño, como al adulto, le encanta tener éxito y que se lo reconozcan sus padres.
|
|
|
| |
39 |
|
Dar ejemplo para tener fuerza moral y prestigio |
|
Sin coherencia entre las palabras y los hechos, jamás conseguiremos nada de los hijos. Antes, al contrario, les confundiremos y les defraudaremos. Un padre no puede pedir a su hijo que haga la cama si él no la hace nunca.
Recuerda que lo más importante no es lo que le dices o enseñas, sino lo que tú eres ( lo que crees, lo que sientes, lo que amas y lo que haces).
|
|
|
| |
40 |
|
Confía en el hijo |
|
Sin coherencia entre las palabras y los hechos, jamás conseguiremos nada de los hijos. Antes, al contrario, les confundiremos y les defraudaremos. Un padre no puede pedir a su hijo que haga la cama si él no la hace nunca.
Recuerda que lo más importante no es lo que le dices o enseñas, sino lo que tú eres ( lo que crees, lo que sientes, lo que amas y lo que haces).
|
|
|
| |
31 |
|
Actuar y huir de los discursos |
|
Una vez que el niño tiene claro cual ha de ser su actuación, es contraproducente invertir el tiempo en discursos para convencerlo. Los sermones tienen un valor de efectividad igual a 0. Una vez que el niño ya sabe qué ha de hacer, y no lo hace, actúe consecuentemente y aumentará su autoridad.
|
|
|
| |
32 |
|
Reconocer los propios errores |
|
Nadie es perfecto, los padres tampoco. El reconocimiento de un error por parte de los padres da seguridad y tranquilidad al niño y le anima a tomar decisiones aunque se pueda equivocar, pero, si los padres no aceptan sus errores, los hijos sacarán como conclusión que es muy grave equivocarse y, en consecuencia evitarán los riesgos, se inhibirán y cuando cometan un error tratarán de ocultarlo, convirtiéndose de este modo en hipócritas y mentirosos.
Es conveniente enseñar a los hijos que los errores no son fracasos, sino equivocaciones que nos enseñan a estar más atentos y a ser más prudentes.
|
|
|
| |
33 |
|
Aceptar los errores de los hijos como parte del proceso de aprendizaje |
|
|
|
|
| |
34 |
|
Sentido común, ser lógico y oportuno |
|
Se trata de ser lógico y oportuno. De aplicar la técnica adecuada en el momento preciso y con la intensidad apropiada. No es suficiente con tener la razón, es necesario encontrar la forma de convencer al niño y de motivarle para que actúe en la forma adecuada.
La falta de lógica y de oportunidad hace que los padres pierdan el respeto y la autoridad ante sus hijos y con ello, la capacidad de educar. Por lo cual, los padres deben tener un plan claro de acción ( de la clase de mensajes que van a utilizar para activar la parte positiva de su hijo (palabras, estímulos, normas
|
|
|
| |
35 |
|
Dialogar |
|
Lo que no se consigue con el diálogo no se consigue de ninguna otra forma.
El diálogo es una forma de escucharle, de tomarle en cuenta, de conocer sus ideas, necesidades e intereses, de ayudarle a madurar.
Es importante negociar con el hijo.
|
|
|
| |
36 |
| |
Insinuar y estimular en vez de aconsejar y mandar |
| |
A nadie le gusta que le digan lo que debe hacer. Todo niño es activo, curioso y espontáneo. El instinto le impulsa al conocimiento del mundo que le rodea. El mundo se le ofrece lleno de maravillas y es como una tentación, como un reto irresistible. El placer de descubrirlo es para el niño la aventura más maravillosa. Por tanto, no le enseñes todo, déjale el placer de descubrir el mundo.
Es importante que los hijos se sientan libres y protagonistas de su propio destino. Hágale sentir que confía en el; tómelo en cuenta , pues, su desarrollo y autoestima, dependen en gran medida, de la valoración que le dan los padres. De este modo, crecerán seguros y cuando llegue la crisis de la adolescencia no tendrá dificultad para comprenderse y aceptarse a sí mismos y a los demás.
No le impongas tu ley ni tu disciplina; enséñale a tomar conciencia, a desarrollar criterios y valores porque la única ley que ayuda a crecer es la que nace de dentro.
|
| |
|
37 |
Reglas de juego claras |
| |
Las consecuencias deben estar claramente informadas y llevadas a cabo ante la aparición de una conducta inadecuada
|
|
38 |
Firmeza |
| |
|
| |
| |
|
| |
39 |
| |
Justicia |
| |
Los niños son muy sensibles a la verdad, al amor y a la justicia. Si los padres quebrantan alguna de estos puntos, perderán el respeto y la confianza de sus hijos. De aquí la importancia de ser auténticos y honestos, de amar de verdad a los hijos y de expresarles ese amor constantemente; de obrar siempre con justicia y equidad.
Los niños tienen una conciencia muy sensible pero poco desarrollada desde el punto racional y con poca experiencia de la vida. Con este pequeño bagaje deben adaptarse a una sociedad plagada de mensajes contradictorios, que pueden distorsionar su conciencia; por lo cual es importante enséñales en qué consiste la verdad de las cosas, en que consiste el verdadero amor y la la verdadera justicia.
La justicia debe aplicarse especialmente en momentos críticos, por ejemplo a la hora de un castigo. El castigo o sanción debe ajustarse al hecho concreto. Es conveniente establecer unas normas, de modo que el niño sepa qué puede suceder o a que atenerse si quebranta lo establecido.
|
|
| |
|
40 |
|
El niño, cuando nace, no tiene conciencia de lo que es bueno ni de lo que es malo. No sabe si se puede rayar en las paredes o no. Los adultos somos los llamados a decirle lo que está bien y lo que está mal. El dejar que el niño haga y deshaga a su antojo por el hecho de que es pequeño y no entiende o por temor a frustrarlo o por comodidad es el principio de una mala educación.
Un hijo que hace "fechorías" y sus padres no le corrigen, piensa que esa conducta es normal, o bien, que su padre ni le estima ni le valora. Los niños necesitan referencias claras y límites bien definidos para crecer seguros y felices y, como son olvidadizos, es necesario ser constantes y pacientes hasta convertir la disciplina en autodisciplina, es decir en autocontrol.
Cuando un niño nace tiene ante sí muchos caminos pero no tiene conciencia, ni experiencia, ni libertad para elegir el camino que conduce al éxito; son los padres quienes eligen por él y le programan por medio de estímulos positivos y negativos. Un niño que es educado con respeto y con amor, crece sano, espontáneo y sociable; tiene grabado en su mente un sentimiento de bienestar que le envía en forma constante, mensajes de seguridad, de autoestima, de alegría, de motivación. El niño tiende a ser optimista, sociable y generoso; sabe ganarse el respeto y el apoyo de las personas y, en consecuencia, le irá bien en la vida.
Si, por el contrario, el niño no recibe suficiente afecto, respeto y valoración; si es criticado, reprimido o maltratado, entonces se graban en el subconsciente sentimientos de soledad, de temor, de impotencia y de angustia. Estos sentimientos hacen que perciba la vida, las personas y los acontecimientos como una amenaza y que tienda a reaccionar en forma defensiva, utilizando mecanismos de defensa. Los mecanismos de defensa son conductas impulsivas, irracionales y desadaptadas que, lejos de resolver, tienden a complicar las cosas. |
|
| |
|
41 |
Relación amistosa |
| |
Utiliza un estilo de comunicación amistoso y firme. Confía en tus hijos. Dialoga con ellos como si fueran adultos. Personaliza el diálogo; cada hijo necesita ser tratado de forma personal. Muchos padres están acostumbrados a mandar y creen que si son amorosos con sus hijos perderán autoridad. Todo lo contrario, los hijos se sentirán más cerca de sus padres y más seguros, lo cual les ayudará a madurar y tenderán a ser más respetuosos y obedientes (Siempre que los padres sean lógicos y justos) |
El castigo o sanción severa no es necesario, la utilización del “Tiempo Fuera” puede ser efectiva cuando es utilizado consistentemente cada vez que la conducta aparece. También el uso de la recompensa/refuerzo debe darse en un día o durante todo un día cuando no se ha tenido que hacer tiempo fuero o solo se ha aplicado una sola vez, ya que no solo se debe castigar las conductas inapropiadas, sino también reforzar la no aparición de las mismas. |
| |
|
| |
|
|
|
|
42 |
Diez mandamientos de un hijo para sus padres |
1. Mis manos son pequeñas, por favor no esperes perfección cuando tiendo la cama, hago un dibujo o lanzo la pelota.
Mis piernas son pequeñas, por favor camina más lento para que pueda ir junto a ti. |
2. Mis ojos no han visto el mundo como tú lo has visto, por favor, déjame explorarlo, no me limites innecesariamente. Eso sí, enséñame a admirar tantas cosas maravillosas que tiene la vida, |
3. El trabajo siempre estará allí. Yo seré pequeño sólo por un corto tiempo, por favor, tómate un tiempo para explicarme las cosas maravillosas de este mundo y hazlo con alegría. |
4. Mis sentimientos son frágiles, por favor está pendiente de mis necesidades, no me retes todo el día (a ti no te gustaría ser retado por gente poderosa) Trátame como te gustaría que te trataran a ti. Recuerda, soy tu hijo. |
5. Soy un regalo especial de Dios, por favor atesórame como Dios quiso que lo hicieras, respetando mis acciones, dándome principios y valores con los cuales vivir. |
6. Necesito tu apoyo y tu entusiasmo para crecer, no sólo tus críticas. Por favor, no seas tan estricto, recuerda, puedes criticar las cosas que hago sin criticarme a mí. |
7. Por favor, dame libertad para tomar decisiones propias. Permite que me equivoque, para que pueda aprender de mis errores. Así algún día estaré preparado para tomar las decisiones que la vida requiere de mí. |
8. Por favor, no hagas todo por mí. De alguna forma eso me hace sentir que mis esfuerzos no cumplieron con tus expectativas. Yo sé que es difícil, pero deja de compararme con mi hermano o hermana. |
9. No temas alejarte de mí por un tiempito. Los niños necesitamos vacaciones de los padres, así como los padres necesitan vacaciones de sus hijos. |
10. Llévame a la iglesia o dame ejemplos de vida espiritual para que nunca me sienta vacío. |
Recomienda esta página a tus amigos
|
|
| |
|
|
|
|
|