76
Leyes naturales de la vida
Ley 1. Para controlar la vida es necesario controlar el tiempo.
Controlar la vida significa controlar el tiempo, y esto último significa controlar los eventos que ocurren en la vida. El verdadero punto es: ¿qué eventos puedes controlar? La clave del éxito está en enfocarte en los eventos que puedes controlar. Lo cual significa: prever las cosas y estar preparado para actuar a tiempo.
Ley 2. Los valores que gobiernan la vida son la base del éxito personal y de la satisfacción.
Cada persona vive de acuerdo con un conjunto de valores rectores, los cuales constituyen su filosofía de la vida. Estos valores son las cosas más importantes para uno, porque dan sentido y dirección a la vida. Ellos ayudan a establecer prioridades, a definir las metas y a actuar en consecuencia.
Ley 3. Cuando las actividades cotidianas reflejan los valores rectores, se experimenta una paz interna.
A medida que alguien concentra su tiempo y energía en alcanzar tareas que tienen verdadero significado en la vida, la persona es cada vez más productiva y alcanza una paz interior: una sensación de paz y unidad.
Ley 4. Para alcanzar cualquier meta significativa, es preciso salir de la zona de comodidad.
Con frecuencia, las personas desarrollan zonas de comodidad mental, emocional, social o psicológica. Para salir de las zonas de comodidad es necesario un esfuerzo y un compromiso.
Ley 5. La planeación diaria ayuda a utilizar el tiempo de forma productiva

La finalidad de la planificación es establecer objetivos precisos. El costo es pequeño: sólo cinco a diez minutos, y disfrutarás de muchos beneficios a lo largo del día, tales como: mayor definición en las tareas, establecer prioridades, mayor conciencia del uso del tiempo y un sentido mayor de logro al final del día.

Ley 6. La conducta es un reflejo de lo que la persona cree en realidad.
Si la conducta no refleja lo que la persona cree, entonces existe un conflicto de creencias. Es necesario revisar las creencias en conflicto, porque nadie puede vivir en contradicción consigo mismo.
Ley 7. Sólo se pueden satisfacer las verdaderas necesidades cuando las creencias concuerdan con la realidad.
Como ya hemos explicado, existen varias leyes naturales (metafísicas) que se imponen de forma categórica. El objeto de estas leyes es garantizar el buen funcionamiento de las personas. Cuando una acción o conducta cumplen con una o más necesidades básicas, se debe a que existe una creencia correcta; es decir, la persona actúa con lógica, adaptada a la realidad. Cuando la acción o conducta no cumplen con una o más necesidades básicas, es bastante seguro que la creencia sea incorrecta, es decir, la persona tiene un error de percepción de la realidad y se está saliendo de los parámetros de alguna ley natural.
Ley 8. Para superar una conducta negativa es necesario cambiar alguna creencia (idea) incorrecta.
Las creencias incorrectas producen conductas negativas y significan fracaso en la satisfacción de las necesidades; por lo cual, la solución está en adquirir creencias correctas. Ahora bien, ¿Cómo saber cuáles son las creencias correctas?
Muchas personas actúan de buena fe, convencidas de que sus creencias son correctas; sin embargo, se sienten decepcionadas de los resultados. En este caso necesitan revisar ideas, creencias, actitudes…
Ley 9. La estima de uno mismo debe venir del interior.
Si una persona cree que el valor propio depende de la aprobación de los demás, es posible que la persona se encuentre actuando en sentido contrario a sus valores más profundos. Sólo cuando se vive de acuerdo con los propios valores se encuentra la estima de uno mismo y la satisfacción que proviene del interior. Es necesario apoyarse en las valores propios de la persona (honestidad, constancia, fe, responsabilidad…) Se trata de ser auténticos.
Ley 10 Cuanto más das, más recibes.
Cuando alguien tiene: riqueza, talento, conocimiento, capacidad, experiencia; tiene la obligación de compartir de alguna forma estos bienes con los demás, de modo que la energía fluya. “Poco das si das de lo que tienes, mucho das cuando das de ti mismo” Khalil Gibran.
Si todos nos condujéramos de este modo, la mayoría de los problemas del mundo se podrían resolver.
Hyrum W. Smith