La vida es un tiempo breve que se va volando; sin embargo, los niños y los jóvenes no tienen conciencia de esta realidad. Saben que les quedan muchos años por delante.
La infancia y la juventud son tiempos para programar la mente y desarrollar capacidades y hábitos fundamentales porque después es tarde.
Con el fin de ayudar a invertir el tiempo en forma eficaz, te presentamos un plan de acción.
1. Las cosas pueden ser importantes o no importantes
2. La forma de resolverlas puede ser urgente o no urgente
Urgentes
No urgentes
Cosas Imporatantes
Las personas ubicadas en esta sección están generalmente bien preparadas y son conscientes de la importancia de la lectura, del estudio y del trabajo, pero viven estresadas por resolver numerosas actividades
En este cuadrante se encuentran las personas que tienen un proyecto de vida propio y utilizan el tiempo en forma inteligente para capacitarse, pensar, planificar crear y disfrutar de la vida
Cosas No importantes
En este cuadrante se encuentran ubicadas las personas que viven de prisa realizando numerosas actividades superfluas que al final no dejan nada.
En este cuadrante se encuentras las personas que vegetan en vez de vivir.
Actividades consideradas importantes y urgentes.
La competencia y la velocidad a que funcionan las cosas hacen que la gente viva en un constante corre - corre.
Los compromisos laborales, sociales y económicos se agolpan y exigen soluciones con carácter de urgencia. No hay tiempo para cumplir con tantos compromisos y necesidades creadas. La consecuencia son: angustia, l agotamiento, estrés y frustración.
Esta forma de vida es poco inteligente y poco efectiva, porque no deja tiempo para los objetivos fundamentales de la vida, como son: sentir, pensar, amar y crear. Sin el desarrollo de estos poderes, el ser humano se va devaluando, pierde su identidad y se convierte en una simple pieza del gran robot económico y social. Valórate y libérate. Defiende tu espacio mental.
Para liberarse de la tiranía impuesta por una sociedad competitiva hay que pensar en un proyecto propio. Necesitamos planificar la vida con el fin de satisfacer nuestras necesidades e intereses fundamentales. Necesitamos jerarquizar las cosas y prever. De este modo construiremos nuestro propio camino, día a día, poco a poco, sin prisa y sin angustia y sentiremos el placer de ser protagonista de nuestro destino.
Las personas que tienen miedo al cambio y al riesgo, creen que es muy poco lo que el ser humano puede hacer para liberarse de las exigencias sociales y consideran este proyecto como una utopía. Sin embargo, la lógica y la experiencia nos dicen que sí es posible.
Muchas personas lo han logrado. ¿ Por qué no puedes lograrlo tú?
Analiza hasta dónde son importantes muchas de las cosas que haces y comienza por eliminar las menos importantes. A medida que vayas tomando conciencia detu derecho a vivir y a crecer irás eliminando más compromisos y necesidades superfluas, te sentirás más libre y buscarás mejores alternativas.
¿Por qué tienes que vivir urgido y presionado con el fin de satisfacer las expectativas de los demás, cuando a los demás no les importa su felicidad?
En realidad, vivimos acosados por la urgencia porque
Carecemos de hábitos eficaces. Somos mentalmente lentos y temerosos a la hora de percibir, de procesar, de seleccionar y de actuar. Necesitamos incrementar la velocidad mental e ir directamente a lo importante de las cosas. Nos movemos mucho desde el punto de vista físico pero poco desde el punto de vista mental.
Somos demasiado sumisos, dependemos de los demás y por tanto, estamos obligados a funcionar de acuerdo al ritmo y a los intereses de nuestros “amos”.
Abarcamos más de lo que podemos resolver.
No establecemos prioridades y perdemos mucho tiempo en cosas superfluas.
No planificamos ni prevemos; estamos acostumbrados a dejar las cosas para el último momento. La previsión permite adelantarse a los hechos y crea las condiciones mentales para el éxito.
Esperamos que ocurran las cosas en vez de crear las condiciones para que acontezca lo mejor.
Gastamos mucho tiempo y energía resolviendo problemas económicos, como resultado del consumismo o de la mala planificación, en vez de avanzar hacia la solvencia y la estabilidad económica.
De igual manera, gastamos tiempo y energía, empeñados en corregir defectos en vez de avanzar hacia el desarrollo y la excelencia.
¿Quieres saber si vives acosado por las urgencias?
Sí
No
Res
1
¿Disfrutas todos los días del hecho de vivir?
Si
2
¿Tienes un proyecto personal de trabajo y de vida?
Sí
3
¿Terminas el día agotado?
No
4
¿Estableces prioridades en el trabajo y en la vida?
Sí
5
¿Te angustia mucho el futuro?
No
6
¿Tienes tiempo para conversar, compartir...?
Sí
7
¿Sientes que el ritmo del trabajo, de la vida... te desborda?
No
8
¿Estás satisfecho de tus logros?
Sí
9
¿Eres emprendedor?
Sí
10
¿Estás satisfecho de tu programación mental ?
Sí
11
¿Decides con rapidez y eficacia?
Sí
12
¿Tratas de cambiar las cosas en vez de esperar que cambien?
Sí
13
¿Vives habitualmetne angustiado?
No
14
¿Estás descuidando tu superación por el excesivo trabajo?
No
15
¿Vives con angustia económica?
No
16
¿Cultivas las verdaderas amistades?
Sí
17
¿Te consideras una persona creativa?
Sí
18
¿Consideras que estás atrapado en el trabajo?
No
19
¿Vives habitualmente con prisa?
Sí
20
¿Dedicas todos los días un tiempo para leer y pensar?
Sí
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Las respuestas que coinciden con la señaladas en la columna amarilla indican las áreas en las cuales funcionas bien; en caso contrario debes encontrar la forma de rectificar. Estás a tiempo