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Para qué la Religión
El ser humano es religioso por naturaleza. Posee un sentido metafísico de la vida que le lleva a buscar su origen, la razón de su existencia y su destino. En este camino se topa forzosamente con Dios (Principio y fin).
“Si no existiera Dios, tendríamos que inventarlo” Voltaire. Porque sin Dios, este mundo carece de sentido.
Los niños, a través de sus interminables preguntas: ¿Quién ha hecho esto? ¿Cómo? ¿Por qué? Va siguiendo el camino que conduce a Dios.
El hombre prehistórico vivía en un mundo mítico, dominado por las fuerzas naturales y poblado de fantasmas y de espíritus, a los cuales temía y rendía culto, con el fin de aplacar su ira y merecer su protección. Pero, el hombre ha evolucionado y la ciencia ha ayudado a desmitificar el mundo, a liberarlo de la ignorancia y de los espíritus. Sin embargo, una cosa es desmitificar el mundo, dando una explicación científica a los hechos naturales y otra cosa es desacralizarlo, afirmando el materialismo absoluto y negando los valores del espíritu.
La imagen que el niño se forma de Dios, depende básicamente del tipo de relación que mantiene con sus padres. Los padres son la primera imagen de Dios. Si el niño se siente querido y respetado, se formará una imagen de Dios como padre bondadoso y esta imagen le proporcionará seguridad, paz y alegría pero, si sus padres son severos, entonces tendrá una imagen de Dios juez que le causará angustia y temor a lo largo de la vida.
La imagen de Dios impregna todos los aspectos de la vida.
El hijo cree en Dios a través de la fe que tiene en sus padres y ama a Dios a través del amor que tiene a sus padres. La Biblia dice que: “Dios creó al hombre a su imagen y semejanza” pero podemos añadir que: Cada persona concibe a Dios de acuerdo a la clase de persona que es.
Es importante que el hijo crea en Dios pero es más importante que ame a Dios. El amor a Dios sólo puede enseñarse a través del amor a las personas. “Si no amas a los hombres a quienes ves. ¿Cómo puedes amar a Dios que es invisible?”

El hombre de hoy, vive fascinado y ensoberbecido, debido a los avances de la ciencia y al progreso que prometen hacer un paraíso de la tierra.

El hombre actual ha descubierto que se puede vivir sin Dios, como también se puede vivir sin principios, sin valores, sin moral y hasta, sin dignidad. El asunto está en saber hacia dónde conduce este camino; hasta cuándo puede sobrevivir la sociedad sin fe y sin valores y, cuál es el precio que debe pagar en forma de frustración y violencia, como consecuencia de esta concepción materialista de la vida.
La experiencia nos demuestra que cuando los hombres se alejan de Dios y de los valores que El representa, se convierten en víctimas del egoísmo, de la corrupción y de la violencia.
El hombre es religioso por naturaleza; necesita encontrar la razón de su existencia y esta respuesta, está más allá de la ciencia.
 
 
Cuándo enseñar la Religión
 
Muchas personas defienden el laicismo y se oponen a la enseñanza de la religión, con el pretexto de que la religión aliena. Esto es cierto si la religión se enseña mal; como son alienantes todas las cosas si se aplican mal. Pero Dios y las religiones son liberadores. Representan los valores superiores (justicia, amor, paz, fraternidad, etc. ) sin los cuales es imposible el desarrollo de la conciencia, el respeto a los demás y la conviencia social.
Muchos son partidarios de que los niños y los jóvenes decidan libremente su fe y su religión cuando sean mayores ¿Qué sucedería si dejáramos a los niños que se expresaran libremente sin ningún control social ( Sin normas, sin disciplina, sin deberes...) con la esperanza de que, cuando sean mayores decidan si estudian o no, si trabajan o no...
La humanidad ha necesitado miles de años para evolucionar hasta el día de hoy y un niño apenas dispone de unos pocos años para poner las bases de su personalidad. La psicología nos dice que los primeros años son decisivos. Es en la infancia cuando el niño pone las bases de las conductas: afectiva, social, intelectual, moral y espiritual.
Si Dios está ausente en el momento de la formación de la conciencia se corre el riesgo de que se convierta en un personaje extraño a la propia vida.
El privarle a un niño de la educación religiosa es tan dañino como privarle del afecto o de la instrucción.
El niño:

Es un ser racional y necesita aprender a pensar.

Es un ser afectivo y necesita aprender a amar.

Es un ser social y necesita aprender a convivir.

Es un ser religioso y necesita creer en un Dios que está más allá del mal y de la muerte.
La fe, al igual que el amor, la tolerancia, el lenguaje, el conocimiento... son semillas que deben sembrarse en la infancia porque luego, es tarde y no florecen.
 
 
Cómo enseñar la religión
Cuando vas de visita a casa de los amigos sientes hasta dónde eres bienvenido por la forma en que te tratan los niños. Si los padres hablan bien de ti, los niños te verán con admiración y te tratarán con confianza; si no hablan de ti, te verán con indiferencia y si hablan mal, te mirarán con desprecio. Por las mismas razones los niños pueden ver a Dios con admiración, con indiferencia o con desprecio.
No podemos amar a alguien si antes no le admiramos; por tanto, el amor a Dios comienza por la admiración de sus obras. En este sentido es fundamental que enseñes a tu hijo la sensibilidad por la naturaleza (un amanecer, una puesta del sol, una noche estrellada, la inmensidad del mar, el milagro de la vida...)
La admiración genera fe, confianza, alegría y seguridad. Para el que cree, la vida tiene sentido más allá de las cosas y la muerte no es el final.
Cuando un hijo percibe la religión de esta forma acepta con agrado las reglas morales porque no las percibe como represivas sino como el camino que conduce a la libertad.
Durante siglos, la religión fue enseñada como una doctrina exigente y represiva, en parte, porque la sociedad era "bruta" y ese era el lenguaje que entendía; pero el hombre ha evolucionado y con él también ha evolucionado la religión. La religión actual es más una vivencia de fe en Dios y de solidaridad con los hombres.

La fe y el amor a Dios y a los hombres es algo que se mama en el hogar.

Si educas a tu hijo en los principios religiosos y morales, fortalecerás su conciencia y el día de mañana podrá surcar con bien “ el mar de las tormentas”. No dejes a tu hijo huérfano de Dios, porque le dejarás un vacío existencial que no podrá llenar con nada. Las cosas pasan, la gente pasa, la juventud pasa y en ese devenir sólo Dios permanece al lado del hombre.
Estudios realizados indican que las personas verdaderamente creyentes
viven con mayor grado de salud, de satisfacción y de felicidad
 
 
 
Cómo enseñarle a rezar
 
Es importante enseñarle las oraciones que contienen los principios teológicos fundamentales pero es más importante despertar en él el sentimiento religioso que le ayude a asentir la presencia de Dios en su vida y en la creación. A partir de ahí, todo lo que haga, tendrá un sentido de misión, de oración.

Orar no es sólo rezar con los labios es, sobre todo, sentir con el corazón.

Conclusiones
•  El ser humano es religioso por naturaleza y por tanto, la religión es una necesidad para llenar el espíritu. “Señor, nos hiciste para ti nuestro corazón vive inquieto hasta que descanse en ti” San Agustín.
•  La religión no puede ser causa de angustia y de temor. Debe ser el camino hacia la libertad y la alegría.
•  La religión, más que una doctrina es una vivencia de fe, de esperanza y de hermandad universal.
•  La religión debe vivificar toda la vida; es decir, debe ser operante y traducirse en una forma de vida digna, generosa y responsable.
•  La esencia de la religión es la fe en Dios y el amor a los hombres; es decir, el compromiso de trabajar por un mundo mejor, erradicando la ignorancia, la pobreza y la injusticia y compartiendo la verdad y el amor.
¿Por qué es importante la religión?
Todas las ciencias son importantes porque ayuadan a conocer la naturaleza y dominarla pero la Religión y la fe en Dios son indispensables. La Religión mantiene vivos ciertos principios y valores sin los cuales el egoísmo y las pasiones impondrían su imperio absoluto y la fe en Dios proporciona un sentido de transcendencia y de hermandad universal que hace posible la convivencia en paz.
Siempre ha habido momentos críticos en la historia, en los cuales, las religiones han entrado en crisis, debido a que las religiones son dirigidas por hombres y están sujetas a los cambios y crisis de la sociedad. La sociedad actual vive una crisis religiosa profunda y el agnosticismo, el materialismo y el ateísmo crecen cada día; sin embargo, la historia demuestra que las religiones sobreviven a las crisis porque representan los valores que no pueden morir.