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El hijo enfermizo |
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El ser humano nace con un instinto poderoso que garantiza la salud, la supervivencia y el desarrollo; sin embargo, muchos niños nacen con enfermedades congénitas, debido al mal funcionamiento de algún gen o a lesiones funcionales. |
Aquí nos vamos a referir a los niños que enferman frecuentemente como consecuencia de una mala adaptación. La adaptación inadecuada es el resultado de errores cometidos por los padres en el proceso de socialización (represión, crítica, malos tratos, carencias afectivas, consentimiento y sobreprotección) |
Estas conductas inhiben las capacidades intelectuales y afectivas, dificultando el crecimiento interno. La falta de madurez interna hace que el niño se sienta incapaz para enfrentar las responsabilidades de la vida y se inhiba. En esta circunstancia la energía psíquica bloqueada trastorna el buen funcionamiento del organismo, produciendo distintas enfermedades somáticas, tales como: alergias, asma, jaquecas, úlceras y otras muchas indisposiciones. Se cree que el 90 % de las enfermedades son causadas por conflictos psíquicos. |
Cuando las personas se ven sometidas a presión (en caso de exámenes...) se activan los mecanismos inconscientes de defensa y se enferman con el fin de evitar el riesgo y liberarse de la presión; a una persona enferma no se le pueden exigir grandes responsabilidades. De este modo justifica su retirada y evita la humillación. Pero la vida no perdona y el conflicto y la desadaptación tienden a incrementarse con el paso de los días. |
Esta conducta no es exclusiva de los niños. Muchas personas adultas sufren este síndrome durante toda su vida. Estas personas tienden a ser inmaduras, perezosas y manipuladoras. |
La enfermedad es una forma de atraer la atención, de recibir “caricias”, de mantener atrapados a los familiares. |
Cómo ayudar a un hijo enfermizo por somatización. |
La causa de la enfermedad es un conflicto psíquico , por tanto, la solución comienza por reducir el conflicto, para lo cual necesita experimentar éxitos reales (en el estudio y en la adaptación social) y además, tomar conciencia de la necesidad ineludible que tiene de crecer y responsabilizarse de sí mismo. |
Como su mente esta centrada en defenderse de los propios temores, carece de interés y de concentración para el estudio y para cualquier otra actividad que exija responsabilidad; por lo cual, necesita ser estimulado y apoyado para lograr, en forma progresiva, los hábitos mentales necesarios; de lo contrario se refugiará más cada día en la enfermedad. |
Como ya hemos señalado, existe una ley psicológica según la cual: “El ser humano tiende a acercarse a aquello que le proporciona placer y a alejarse de lo que le causa dolor”; por tanto, se hace indispensable convertir el estudio en una actividad fácil, agradable y exitosa. Existen talleres de lectura y de autoestima que pueden ayudarle en este sentido. |
Como su autoestima es baja, tiene pánico a equivocarse, por lo cual es conveniente evitar la crítica y la evaluación y ayudarle a comprender que los errores no son una amenaza para la personalidad. Todo el mundo se equivoca. Los errores son una oportunidad para aprender. |
El hijo enfermizo ha creado una dependencia excesiva y sus padres han desarrollado conductas de sobreprotección. Es indispensable reducir, en forma progresiva la dependencia y la sobreprotección. |
Comprender que el hijo utiliza la enfermedad en forma inconsciente cuando siente amenazada su personalidad, por lo cual no puede ser recriminado; pero sí debe ser estimulado y “ obligado ” a responsabilizarse de sí mismo. |
Los padres deben ser comprensivos y pacientes pero jamás débiles ni sentimentales porque entonces el hijo impondrá su ley y esto significaría su desgracia. |
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