|
36 |
El hijo violento |
|
|
Las raíces más profundas del ser humano son instintivas e inconscientes y sólo mediante la educación se pueden construir estructuras mentales conscientes, capaces de controlar las tendencias instintivas. En la medida en que fallan las estructuras de la educación, el hijo es víctima de sus impulsos instintivos. |
Mienrtas que el instinto es vital y mantiene constantemente su tendencia; las conductas aprendidas necesitan ser alimentadas constantemente para no ser desplazadas por las fuerzas instintivas. |
La defensa, el ataque y la huida son las conductas humanas más primitivas. Estas conductas son instintivas e irracionales; obedecen al instinto de supervivencia. Surgen cuando la persona, perdida la esperanza, siente que el mundo se le viene encima. |
En tiempo de crisis despierta el instintos animal prehistórico que duerme en el fondo de la mente y se impone la ley de la selva, porque, aparentemente, ésta es la mejor forma de sobrevivir; pero todos sabemos que esta conducta irracional que sirvió en la prehistoria, hoy resulta destructiva y autodestructiva. |
Como todo en la vida, la violencia tiene un proceso: germina, crece y explota. |
En realidad, la violencia es el producto de una sociedad huérfana de padres, de familia, de religión y de moral. |
Se creía que el tercer milenio sería de paz y de progreso. Hoy se exhiben todo tipo de violencias en las pantallas, como algo natural y, por tanto, aceptable.
La violencia actual no tiene por qué desconcertarnos, es simplemente el epílogo de tantos mensajes irracionales |
Como dice el refrán: “Quien siembra vientos cosecha tempestades”. |
De igual modo, la violencia de los hijos es el resultado de unas premisas educativas inadecuadas; en algún momento del camino educativo ha habido algún error grave. |
La violencia es una conducta aprendida en respuesta a los estímulos del medio ambiente; especialmente del hogar; por tanto, más que culpar a la sociedad es necesario ir a la raíz de la educación. Si cambiamos los estímulos cambiarán las respuestas. |
La violencia no está únicamente en las conductas agresivas; existe una violencia latente: La ignorancia, la injusticia, la pobreza y la frustración en que viven muchos pueblos y personas son el caldo propicio en el que se está gestando la violencia del futuro. |
Toda violencia es un grito que clama justicia, ajuste, adaptación. |
Aunque la violencia es considerada como conducta negativa, tiene su lado positivo, al convertirse en señal de alarma que deja al descubierto la existencia de un problema grave. El problema no es la violencia en sí sino la causa que la produce; por tanto, no es reprimiendo la violencia como se resuelven las cosas sino creando las condiciones para que ésta no tenga piso.
Los seres humanos somos muy dados a ver las cosas de forma superficial, a juzgar y a condenar sin analizar las razones de la conducta humana. Necesitamos aprender a colocarnos en el lugar de los demás para ver las cosas desde su perspectiva. |
La violencia nunca es justificable; existen otros caminos para resolver los conflictos, pero hay circunstancias en que es la única alternativa para sobrevivir. |
¿Cómo enseñar a los hijos a controlar la violencia? |
La violencia no es una conducta aislada, es el resultado de toda una organización mental (intelectual y afectiva). En ella está implicada toda la personalidad; por tanto, la rectificación de la violencia supone un trabajo de fondo que cree las condiciones adecuadas para que la persona baje las defensas y se haga receptiva a la lógica de las cosas. |
Como la violencia es un problema con raíces profundas y los padres son arte y parte del problema, es recomendable la ayuda de un profesional. |
Cuando un hijo tiene una conducta violenta se debe a que ha sido programado durante mucho tiempo con mensajes agresivos (falta de afecto, críticas, malos tratos...) Por tanto; el afecto, el respeto, la confianza y el apoyo son el camino que conduce a la solución. Si los padres dan un paso sincero hacia la comprensión, los hijos darán un paso hacia el encuentro. |
Con frecuencia los padres culpan al medio ambiente de la violencia de sus hijos. Es cierto que el grupo de amigos y la sociedad influyen fuertemente. Es cierto que muchos medios de comunicación hacen una apología de la violencia; pero, sabiendo que las cosas son así, los padres deben poner más inteligencia y habilidad para fortalecer la personalidad de sus hijos previendo que vendrán malos temporales. Educar es prepara para la vida real. |
Las fallas de adaptación y el fracaso académico suelen ser la raíz de la mayoría de las violencias; por tanto, es indispensable fortalecer estas áreas. |
La incapacidad para soportar las frustraciones es también causa de violencia; así que, enséñale a responsabilizarse de sí mismo y a aceptar las frustraciones como parte natural e inevitable de la vida. |
Enséñale que la ley de la vida es “Adaptarse o morir”. Que cada uno es responsable de sí mismo y que no gana nada con culpar a los demás de su fracaso, aún teniendo razón. Que la única actitud inteligente está en luchar por ser cada día mejor. |
Edúcale en la paz, en la comprensión, en la tolerancia y en la solidaridad, para que éstas sean sus conductas habituales. |
Los principios religiosos, morales y sociales son la base de la conciencia y de la responsabilidad, estímulo para el desarrollo y freno para las conductas irracionales. |
El éxito y la felicidad son los mejores antídotos contra la violencia; por tanto, enseña a tu hijo desde pequeño en qué consiste el verdadero éxito y la verdadera felicidad. |
Javier ha ido perdiendo en forma progresiva su capacidad analítica; su vida está regida por simples impulsos emocionales, irracionales y desadaptados que le llevan al fracaso y a la frustración. Ahora, el temor y la angustia llenan su espíritu y, para defenderse de sus propios temores y de la competencia de la vida, recurre a la violencia; pero de la guerra sólo quedan heridas y escombros. |
Javier desea salir de un problema que le causa mucho sufrimiento, pero está atrapado en una situación que no sabe ni puede manejar. Definitivamente, Javier necesita una mano amiga que le ayude a aclarar la mente. |
| |
|