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El hijo desobediente |
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Todo niño es instintivamente desobediente, le agrada vivir sin límites, sin reglas y sin control |
La educación consiste en conducirle hacia comportamientos aceptados por la sociedad. |
El niño adquiere, por medio de la disciplina diaria, conductas sociales que terminan por convertirse en hábitos; sin embargo, esta disciplina externa, sólo se consolida en la medida en que el niño la internaliza; es decir, cuando la acepta conscientemente porque comprende que es necesaria para triunfar en la vida. |
La buena educación es la que le permite adaptarse socialmente sin perder su capacidad crítica; pero a los niños se les enseña a obedecer sumisamente y a complacer a los adultos. |
La sociedad no perdona a los seres independientes y creativos. |
Un niño sumiso es un niño mal adaptado que ha perdido la capacidad crítica y con ella, la conciencia de sí, la conciencia de sus derechos y también la conciencia de sus deberes. Un niño sometido es un niño mutilado mentalmente. |
¿Por qué desobedecen los hijos? |
“Hay que exigir a cada uno lo que cada uno puede dar. La autoridad se basa en la razón” Saint Exupery. |
Los niños desobedecen cuando las órdenes son injustas, ilógicas, desproporcionadas o inoportunas; cuando reprimen la libertad y la iniciativa. En estos casos los causantes de la desobediencia son los padres. |
Al llegar la adolescencia los hijos se vuelven más desobedientes; esta situación es natural, pues necesitan liberarse de la autoridad paterna para ser ellos mismos, para sentirse poderosos, para sentirse protagonistas de su propia vida. Pero aquí vamos a referirnos a los hijos que mantienen una actitud de desobediencia habitual. Se trata de individuos con problemas de personalidad. Este tipo de desobediencia es reactiva; es decir, instintiva e inconsciente; causada por carencias afectivas, desadaptación, frustración, baja autoestima, etc. |
El hijo se siente mal e, incapaz de enfrentar la vida, recurre a la desobediencia como un mecanismo de defensa. A través de la desobediencia elude responsabilidades que podrían ser causa de fracaso; de este modo, la sociedad puede tacharle de rebelde, pero no de incapaz. Así protege su débil personalidad. |
Pero este comportamiento, lejos de resolver las cosas, tiende a incrementar el problema y la desobediencia puede degenerar en rebeldía, en agresividad y hasta en violencia. |
¿Cómo lograr que los hijos regresen al camino de la obediencia? |
El problema de la desobediencia se genera en el hogar y los principales causantes, no digo culpables, son los padres. |
“Hay que exigir a cada uno lo que cada uno puede dar” y en el momento oportuno. |
Hay que tener en cuenta cómo es cada hijo, cómo se siente, qué necesita. |
“Tengo derecho a exigir obediencia porque mis órdenes son razonables” Saint Exupery. |
El problema surge cuando se le exige lo que no puede hacer, lo que no le interesa o lo que no comprende. |
La autoridad no se basa en el poder sino en la razón. La obediencia ciega no es humana ni eficaz. |
La desobediencia tiene mucho de inconsciente; por tanto no se resuelve con consejos, premios o castigos. Hay que comenzar por hacer paz en el alma y para ello es indispensable aceptar a los hijos como son y establecer una diferencia clara entre cada hijo como persona y su conducta indeseable. Se juzga la acción pero no a la persona. La unión y el afecto entre padres e hijos debe mantenerse por encima de todo. |
Hay que eliminar todo sentimiento de culpa, de crítica o de compasión. Nos encontramos ante un problema que debemos resolver desde el adulto, es decir desde el razonamiento. Es un problema que atañe a todos y debemos resolverlo por el bien de todos |
Es necesario que los padres reconozcan sus errores y se disculpen; de este modo el hijo bajará la guardia y estará más receptivo y por otra parte, los padres recuperarán ante su hijo el respeto y la autoridad perdidos. |
En la base de toda desobediencia hay un sentimiento de baja autoestima, por tanto, la estrategia consiste en estimularle; esto se logra en la medida en que sus padres proyectan sobre el hijo un amor sincero que le hace sentir que confían en él a pesar de sus errores. |
Los hijos obedecen a sus padres cuando sienten que están claros y que saben hacia dónde van. Los hijos dudan mucho de la capacidad de sus padres porque dan muchos consejos y exigen disciplina pero no saben dar razones. Las personas necesitan razones para actuar. |
Los hijos suelen tener un concepto erróneo sobre la obediencia y sobre la libertad. Es necesario explicarles que la obediencia razonable es el camino hacia la libertad y que el libertinaje conduce al sometimiento, al fracaso y a la frustración. |
Es necesario presentar la obediencia en forma agradable y gratificante. Con frecuencia, la desobediencia se debe, no tanto a la exigencia en sí, sino a la forma autoritaria e inoportuna de imponerla. |
Cuando una persona se siente libre por dentro le resulta fácil obedecer. |
En conclusión: |
Una persona desobedece por dos razones. |
a.- Porque tiene conciencia de sus derechos y se resiste a la injusticia. Este tipo de desobediencia es saludable. |
b.- Porque tiene una imagen obre de sí misma y reacciona inconscientemente contra la autoridad, a la que percibe como represora y causante de su frustración. Esta desobediencia también es sana, aunque no les agrade a los padres, porque es una reacción de autodefensa y un llamado a la autoridad para que rectifique y le ayude a crear las condiciones para poder crecer. |
El hijo no va rectificar si antes no rectifican los padres; pero si los padres dan un paso en el sentido correcto, el hijo estará dispuesto a participar en la solución, pues él es el primero que desea salir de un problema que le causa dolor y frustración. |
Todo hijo desobediente tiene un problema que desconoce y del cual no puede salir sin el apoyo de sus padres o de un orientador que le ayude a tomar conciencia de su situación. |
Javier era niño cariñoso y responsable. A los 13 años, con el despertar sexual, sintió ese deseo intenso de libertad que experimentan todos los adolescentes. Mal aconsejado por algunos “amigos”, se inició en el camino de la desobediencia. Al apartarse de la ley, cometió muchos errores que golpearon su autoestima... |
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