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El hijo perezoso |
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Todo niño sano es activo por naturaleza. Por tanto, la pereza no es una característica de los niños; surge cuando el niño pierde la curiosidad, la motivación, la ilusión, la esperanza. |
Las causas de esta pérdida pueden ser: |
Biológicas (enfermedad, alimentación deficiente; en definitiva falta de energía. |
Psicológicas (Carencias afectivas, sobreprotección, falta de estímulo, de seguridad, baja autoestima y miedo a equivocarse. Estas circunstancias hacen que el niño se sienta sólo e impotente y que funcione al mínimo. |
Sociales (No logra integrarse en el grupo. Falta de éxito escolar. El temor a la crítica, al fracaso y a la humillación le paralizan. |
Cualquiera de estas causas inhiben su capacidad de percepción, de análisis, de razonamiento, de creatividad y de reacción, de modo que tiene serias dificultades para pensar y para decidir; se conforma con sobrevivir. |
La represión, la sobreprotección y la falta de disciplina son también causa de la pereza. |
Muchos padres y maestros se olvidan de que el objetivo de la educación es el desarrollo de la curiosidad y de la creatividad y reprimen excesivamente de modo que muchos niños terminan por renunciar a la lucha. |
La pereza genera cada día más dependencias, supone una pérdida de oportunidades y una desadaptación creciente respecto de la vida, lo cual genera angustia, temor y sufrimiento. |
Como podemos apreciar son numerosas las causas que condicionan a los niños para la pereza. |
¿Como ayudar al hijo perezoso? |
Como hemos señalado, los niños son activos por naturaleza, por tanto, la pereza es una conducta aprendida como reacción a alguno de los estímulos descritos al principio del capítulo. |
La raíz de la acción está en la mente. Toda acción es motivada por una idea, deseo, necesidad, temor o interés; por lo cual hay que comenzar por estimular y desarrollar las capacidades físicas y mentales. El niño está predispuesto a ello pero necesita apoyo, estímulo y orientación. |
La acción, sobre todo cuando se trata de actividades superiores, como el estudio, es un hábito muy complejo que supone el desarrollo previo de muchas capacidades (percepción, interés, atención, lectura, comprensión...), de modo que, para ayudar al hijo a salir de la pereza mental, antes hay que ayudarle a desarrollar las capacidades mentales que le proporcionen la seguridad, motivación y la habilidad necesaria para una acción exitosa. Si la acción no es coronada con el éxito, se producirá una resistencia a la misma. |
Enséñale a reflexionar, a comprender la realidad de la vida y a responsabilizarse de sí mismo; a ser autosuficiente y libre. |
Ayúdale a comprender que la pereza es una conducta irracional y desadaptada. que la vida no perdona y las consecuencias de la pereza son fracaso y frustración |
Como el hijo perezoso carece de motivación y de interés hay que aceptar que el cambio será lento y que necesita estímulo constante y capacitación para lograr éxitos significativos que incrementen la confianza y la motivación. |
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