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El hijo sandwiche

El hijo sándwiche se siente limitado. Por encima está el hermano mayor, quien posee mayor autoridad, experiencia y mando; por más que se esfuerce, nunca podrá desplazarle y, por debajo está el benjamín de la casa que atrae la atención, el consentimiento y los cuidados de los padres.
Pueden darse varias situaciones
Que el hermano mayor sea hombre y la menos sea niña
En este caso El mayor seguirá llamando más la atención del papá y los abuelos, y la mamá se ocupará más de la pequeña de la familia.
Al hijo del medio no le queda más opción que competir con el mayor para ganarse la atención y el respeto del padre pero, como es lógico, fracasará en el intento y se frustrará. Sin embargo, si la familia es sobreprotectora, el hijo del medio se sentirá más libre porque no estará bajo la mirada de sus padres
Si los padres no manejan bien las cosas el hijo del medio puede crecer con envidia... Estos niños suelen recurrir a conductas inadecuadas, como llamar la tención, tirar la toalla, rebeldía, fracasar. Siempre se trata de conductas desadaptadas. Estas conductas son inconscientes y por medio de ellas están enviando mensajes de auxilio. El ser humano tiene mucho aguante y trata de de ocultar sus debilidades, por lo cual, cuando un niño actúa de esta forma, indica que se han encendido la señales de alarma.
Muchos padres ignoran esta realidad y apabullan a su hijo, con lo cual empeoran las cosas. Así se generan los traumas y compejos, los cuales quedan grabados para siempre.
Pasan los años y en cada adulto, por distintas razones, vive un niño inseguro y frustrado. Pocos se acuerdan de todo lo que sufrieron en la infancia, porque la mente tiende a olvidar y bloquear los episodios desagradables y a recordar lo agradable; pero es necesario reconocer que todos somos hijos de una educación represiva, que de 10 mensajes que hemos recibido a lo largo de la vida, 9 son negativos y que ya es hora de hacer un alto en el camino y de rectificar.
Hace años no había información al respecto pero hoy hay mucha y buena de modo que los padres y educadores no tienen excusa
El hijo sandwiche tiende a ser dependiente y conformista.
Los padres deben estar conscientes de cómo funciona la constelación familiar para ser justos y dar a cada hijo la atención que necesita. Pues se puede hacer tanto daño por consentimiento como por abandono.

Es necesario respetar la individualidad de cada hijo; dar a cada uno el espacio justo; evitar comparaciones y aplicar las mismas reglas de juego para todos; porque de lo contrario perderán el respeto de sus hijos y, en consecuencia, la capacidad de educarlos.