03
Origen de la conducta humana
Mecanismos de desarrollo
El ser humano posee mecanismos internos de desarrollo que obedecen a leyes genéticas de evolución; estas fuerzas de desarrollo son independientes y escapan al control humano. Impulsan al desarrollo, a la creatividad, a la expansión y a la sociabilidad. Gracias a estos mecanismo, la naturaleza humana se ha abierto camino a lo largo de la historia y ha sobrevivido a situaciones a veces insostenibles.
El ser humano ha tomado conciencia de estas leyes naturales que le impulsan al desarrollo. En el fondo, estas leyes están relacionadas con los principios universales.
Es un hecho científico que la humanidad vive un proceso irreversible de evolución, caracterizado por el desarrollo del cerebro en tamaño y en complejidad; por una toma de conciencia y por mayor libertad. Este proceso se acelera cada día, gracias al incremento de la información.
Las fuerzas de desarrollo se expresan a través de la mente analítica; es decir, a través del Yo sano, equilibrado, capaz y maduro; que percibe la vida con objetividad y produce ideas y soluciones eficaces.
La mente analítica dirige en forma inteligente la inmensa energía producida por el inconsciente.
La mente analítica es dinámica y está a las órdenes de las leyes de evolución. Ella proyecta toda la energía hacia el logro de metas valiosas, fiel a los principios universales de verdad, justicia y amor.
El mayor logro humano está en alcanzar una mente analítica (ilustrada, lógica y objetiva); pero debemos reconocer que existen pocas mentes analíticas. La mayoría de las personas son víctimas de ignorancia, temores y frustraciones, por lo cual, su forma habitual de reaccionar es reactiva; es decir, ( instintiva, egoísta y agresiva).

Mecanismos de defensa

El ser humano también posee mecanismos de defensa; son lo opuesto a los mecanismos de desarrollo. Son conductas instintivas, su objeto es la supervivencia; proceden de la mente reactiva. La mente reactiva es instintiva. Ante cualquier amenaza el ser humano tiende a actuar de forma violenta y desadaptada. Los mecanismos de defensa son conductas anacrónicas, obedecen a viejos mensajes provenientes del Padre y del Niño. Se expresa en forma compulsiva, generando conductas desadaptadas, ineficaces y conflictivas.
Estos mecanismos son ciertos estrategias que utiliza la mente para proteger el equilibrio psíquico y la autoestima. Estas estrategias permiten sobrevivir temporalmente, pero no resuelven el problema real y un problema psicológico no resuelto, tiende a agravarse.
Cuanto menos evolucionado está la persona, más depende de estos mecanismos.
En general, todos los seres humanos tendemos a utilizar mecanismos de defensa; ellos nos protegen de ciertos temores, de angustias, de frustraciones y mantienen a flote la autoestima; pero, el uso habitual de mecanismos de defensa conduce a la desadaptación.
Las personas que poseen una mente reactiva tienen poco poder analítico y perciben el mundo a su modo, resistiéndose a aceptar cualquier otra interpretación que no coincida con la suya. Reaccionan en forma violenta contra toda crítica o idea de cambio. Son muy susceptibles. Sus relaciones humanas son conflictivas; tienden a ser autoritarias, intransigentes y manipuladoras. Como no invierten la energía en forma natural y constructiva, la invierten en forma agresiva o la inhiben, debido a sentimientos de culpa, dando origen a numerosas enfermedades de tipo somático.
Las personas que recurren frecuentemente a mecanismos de defensa son inmaduras, inseguras, tienen bloqueados los mecanismos de desarrollo y están incapacitadas para enfrentarse a la vida.
Los mecanismos de defensa son conductas anacrónicas e insuficientes para vivir en una sociedad que exige capacidad, madurez, responsabilidad y eficacia.
En la sociedad actual a causa de las mil razones que todos conocemos
(ignorancia, pobreza, injusticia, competencia...) se están incrementando las mentes reactivas.
Las mentes reactivas no tienen caminos que conduzcan al éxito, en consecuencia, carecen de esperanza y su espíritu está dominando por muchos temores.
La mente reactiva es sinónimo de falta de madurez psíquica, moral y espiritual
Evita toda actitud reactiva (agresiva o cobarde) y utiliza la fuerza de la razón.
Aléjate de las mentes reactivas, porque sus actitudes son contagiosas.

¿Cómo se forman los mecanismos de defensa?

El niño, desde el seno materno, siente que su vida depende de los demás; por tanto, necesita ser aceptado, querido y protegido. Solamente de esta forma queda garantizada su supervivencia; por ello, en adelante, todo lo que el niño realice estará orientado a asegurarse un lugar dentro del grupo. Este comportamiento es instintivo y poderoso.

La sociedad impone las normas de convivencia y el niño tratará de someterse a ellas con tal de ser aceptado. Sin embargo, a pesar de todo lo que haga el niño, muchas veces se sentirá abandonado, relegado, frustrado...Este sentimiento equivale a una amenaza de destrucción; para seguir sobreviviendo necesita recurrir a mecanismos de defensa.
Los mecanismos de defensa son “conductas de emergencia” que utiliza la persona cuando no encuentra otra salida para mantener en pie su autoestima o su dignidad; pero estas conductas no pueden ser frecuentes y menos aún habituales, porque lejos de resolver los problemas, los van represando, creando una deuda con la vida difícil de saldar.
Efectos del uso habitual de los mecanismos de defensa.
Todos los seres humanos recurrimos, de vez en cuando, a mecanismos de defensa, pero las personas que los utilizan con frecuencia son reactivas; tienen una mente poco analítica; perciben el mundo a su modo, a través de sus temores, prejuicios y frustraciones; se resisten a aceptar cualquier otra interpretación que no coincida con la suya, aunque ésta sea muy lógica; actúan en forma violenta contra toda crítica o idea de cambio; son muy susceptibles y neuróticas y poseen una personalidad autoritaria, impulsiva y neurótica.

Como no saben invertirla energía en forma constructiva, la invierten en forma agresiva o bien la inhiben, debido asentimientos de culpa, en cuyo caso se vuelve contra ellos mismos, dando origen a una forma de autocastigo ( masoquismo).

La energía psíquica reprimida necesita expresarse de alguna manera y lo hace a través de la somatización, dando origen a distintas enfermedades.
Se cree que el 90% de las enfermedades son de origen somático. Este dato pone de manifiesto el conflicto interno de cada persona, el sufrimiento y la frustración que vive cada ser humano.
Esto nos enseña que la ley de la vida es crecer y adaptarse y que la naturaleza no excusa ni perdona; por tanto, necesitamos aprender a ser honestos y vivir de acuerdo a mecanismos de desarrollo; lo cual exige, encontrar razones y motivaciones para actuar y desarrollar voluntad y constancia para vencer los obstáculos y avanzar hacia la meta.
A continuación le ofrecemos algunos mecanismos de defensa, que es conveniente conocer para evitarlos y también para saber cuando las personas utilizan dichos mecanismos y actuar en forma inteligente.