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| No postergues las decisiones |
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La vida es un tiempo muy breve que Dios da para convertir nuestros sueños y deseos en realidad. Desde que nacemos el tiempo comienza a correr y el reloj no se detiene, por lo cual, hay que tomar en cada momento la decisión justa y lograr lo que podemos lograr, porque después no podemos regresar para recuperarlo. Lo que no hacemos en el momento indicado queda sin hacer, porque el tiempo futuro está destinado a otras acciones. |
| El filósofo Heráclito, siglo IV antes de Cristo, preocupado por el rápido fluir del tiempo y por el devenir de las cosas, decía "Nadie se baña dos veces en el mismo río", como recordándonos que, las cosas pasan y no vuelven más. |
No se trata de vivir angustiados por el paso del tiempo que se va, llevándose consigo todo lo que amamos. Se trata de vivir de forma consciente y de aprovechar todas las oportunidades que nos da la vida para crecer y ser felices, porque, en definitiva, podemos tener muchas cosas externas, pero, en realidad, sólo somos lo que hacemos de nosotros a través de las decisiones que tomamos.
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Todos somos iguales por fuera pero no somos iguales por dentro.
Hay personas que son infelices, porque eso es lo que han hecho de sí mismas con sus actitudes y con las decisiones equivocadas que han tomado, con las decisiones que no han tomado a tiempo y con las decisiones que han dejado de tomar. Las razones y las excusas pueden ser muchas, pero no sirven de nada ni cambian la situación. No se trata de juzgar a nadie, sólo se trata de entender que hay conductas que conducen al fracaso y debemos evitarlas, porque nada justifica que una persona sea infeliz. |
| También hay personas que son felices. Nadie nace feliz ni desgraciado. Hay circunstancias que favorecen o perjudican, pero cada ser humano tienen una inteligencia, una conciencia, el libre albedrío y numerosas oportunidades, a partir de aquí, cada quién es artífice de su suerte. |
| No podemos regresar al pasado para rectificar, pero, sí podemos hacer una reflexión y encontrar, dentro de nosotros, las razones de nuestro éxito o de nuestro fracaso para seguir adelante en el primer caso o para rectificar. |
| Nadie puede darnos el éxito y la felicidad, porque son una conquista personal. |
| Hay que tener presente que cada cosa tiene su tiempo, y, cuando no se resuelven a tiempo, se va acumulando tensión hasta que, al final, llegan los problemas. Así surgen las crisis personales y sociales y así surgen las guerras. Todo problema o crisis es el resultado de una falta de lógica en el manejo de la vida, y toda crisis social es el resultado de injusticia acumulada. |
Para que no se den estos hechos es necesario hacer ajustes cada día y evitar acumular deudas con la vida. |
| Es necesario prever con tiempo y preparar las condiciones para que se den las cosas, porque nada surge por generación espontánea |
| Lo que más daño causa no son las malas decisiones sino las decisiones no tomadas o tomadas a destiempo. |
| Por qué tendemos a postergar las decisiones. |
| - Cuanto mayor es la necesidad más intensa y rápida es la reacción de la persona, pero, en la medida en que puede sobrevivir sin actuar, evita tomar decisiones que suponen esfuerzo. |
| - Cuanto mayor es el interés, mayor es la diligencia para decidir. Las personas tienen mucho interés por lo que les agrada y por lo que les reporta grandes beneficios. |
| - El temor también es un gran acicate. Las personas toman decisiones para alejarse de todo lo que les causa temor, como son: es el fracaso, la pobreza, etc. pero el temor es una motivación muy pobre. |
La tendencia del ser humano es la comodidad y la pereza, de aquí la importancia de una educación que desarrolle el hábito de prever, planificar, prepararse con tiempo, adelantarse a los hechos, entendiendo que "La mejor defensa es el ataque" el general Escipión.
Las personas funcionan por hábitos adquiridos. Los hábitos desarrollan una disciplina mental que impulsa a hacer las cosas de forma fácil, eficaz y casi automática. |
Puesto que nuestra vida se rige por hábitos, es importante desarrollar hábitos:
Físicos (amor al trabajo, habilidades...)
Intelectuales (lectura, reflexión, creatividad...)
Sociales (amistad, comprensión, tolerancia, solidaridad...)
Morales (honestidad, prudencia, dignidad, humildad...)
Espirituales (fe, religiosidad...) |
| Quienes carecen de hábitos de calidad están incapacitados para triunfar en la vida. |
| Las personas exitosas viven proyectadas hacia el futuro, madurando proyectos y tomando decisiones de forma diligente. Han desarrollado un impulso interno que les empuja en dirección a la meta. Por el contrario, las personas que tienden a postergar las soluciones, se debe a que esa es su forma habitual de ser y de enfrentar la vida. Carecen de hábitos mentales, de seguridad, de proyectos interesantes y de excesivo temor a enfrentar las situaciones porque sienten que carecen de capacidad para resolverlas; por tanto, la tendencia a postergar las decisiones es un síntoma de falta de desarrollo y falta de personalidad. |
| Muchas personas consciente del daño que se causan por no tomar decisiones a tiempo desean cambiar y ser más diligentes, pero, como ya hemos mencionado en otras oportunidades, nuestra conductas externas son la expresión de nuestra actitud interna; de modo que, si queremos que las cosas nos vayan mejor, no lo vamos a lograr con sólo esfuerzo y buenas intenciones sino con una reprogramación de la mente. |
| La decisión nace de la convicción. Cuando una persona tiene razones importantes no hay nada en el mundo que pueda detenerle en su marcha hacia la menta. |
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