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Por qué crece la delincuencia y la corrupción
Los seres humanos actuales somos parientes cercanos de los gorilas, lemures y chimpancés, sólo que en algún momento de la evolución, el desarrollo humano continuó por un camino distinto y hemos evolucionado hasta el día de hoy. Este es nuestro verdadero pedigree.
Tenemos una mente evolucionada con ideas, valores y sentimientos positivos que nos ayudan a controlar los instintos y a comportarnos de forma civilizada, pero en el fondo de nuestro interior hay una parte oscura, animal, instintiva y pasional, la cual está reprimida y controlada por los principios aprendidos a través de la educación, pero los instintos animales siguen latentes, buscando la forma de expresarse y satisfacer su impulso.
Los instintos son fuerzas violentas que carecen de toda moral, de modo que, cuando se desatan arrasan sin piedad con todo lo que encuentran a su paso. Esto explica muchas conductas aberrantes, los crímenes pasionales, las guerras de exterminio, los genocidios, etc.
Los valores hacen que cada persona se controle a sí misma y que sea posible la convivencia social. Una sociedad sin valores resulta incontrolable. Cuando se debilitan los principios y valores surgen los instintos y se impone la brutalidad, la delincuencia y la corrupción. 
Las leyes y los valores son la muralla que separa la barbarie de la civilización. 
Cuando cede esta muralla se impone la ley de la selva. 
Venezuela vive un momento de crisis profunda en todos los aspectos. La línea que separa la barbarie de la civilización es muy estrecha y puede romperse en cualquier momento y generar el caos. 
Causas de la delincuencia, de la corrupción y de la violencia
Un niño que es educado con respeto y con amor, crece sano, espontáneo y sociable; tiene grabado en su mente un sentimiento de bienestar que le envía en forma constante mensajes de seguridad, de autoestima, de alegría, de motivación. El niño tiende a ser optimista, sociable y generoso; sabe ganarse el respeto y el apoyo de las personas y, en consecuencia, le irá bien en la vida.
Si, por el contrario, el niño no recibe suficiente afecto, respeto y valoración; si es criticado, reprimido o maltratado, entonces se graban en el subconsciente sentimientos de soledad, de temor, de impotencia y de angustia. Estos sentimientos hacen que perciba la vida, las personas y los acontecimientos como una amenaza y que tienda a reaccionar de forma violenta. Esta es la causa de la delincuencia, de la corrupción y de todas las lacras sociales.
En el origen de todo problema social está la falta de educación (no es lo mismo instrucción que educación), la falta de valores, de disciplina, de familia...
La ignorancia, la pobreza y la injusticia es el caldo del cual proceden todos los problemas sociales.
Es fácil culpar al pobre y al ignorante de su deplorable estado. Muchas personas no recibieron el primer impulso para aprender y luchar, por lo que no tienen capacidad mental para resolver su vida.
Otros no recibieron principios y valores, por lo que no tienen control sobre sus instintos y se convierten en delincuentes.
Dejando de lado la responsabilidad que tenemos todos por el hecho de ser "libres", debemos reconocer que la libertad es un concepto bastante realtivo.
La libertad está en ser racionales en vez de instintivos. Lo más importante para ser libre es conocer el bien; por eso es tan importante la educación de calidad. Quienes no reciben una educación de calidad no pueden ser verdaderamente libre.
Cómo resolver la corrupción y la delincuencia

Todos los problemas sociales que sufrimos se deben al comportamiento generalizado de la sociedad.
Los delincuentes y corruptos no son extraterrestres, son producto de nuestra sociedad. Tenemos lo que hemos creado. En esta situación todos tenemos algo de culpa.

De poco sirven las leyes. Todas las leyes del mundo no sirven para controlar a una persona si ésta no sabe controlarse a sí misma.
Y los programas sociales sólo sirven para paliar temporalmente pero no resuelven el problema, porque generan personas dependientes. "No des un pez a la gente, enséñale a pescar"
Los problemas veraderos de la sociedad no son la pobreza, la corrupción o la inseguridad, éstos son sólo la expresión del verdadero problema como es la ignorancia y la falta de valores.
De modo que, para resolver los problemas sociales de Venezuela tenemos que llegar al corazón de las personas.
1. Tenemos que recuperar el verdadero funcionamiento de las familias. La familia es el único lugar donde se puede educar en valores; de lo contrario es poco lo que se puede hacer por cambiar la sociedad.
2. Superar la marginaldiad. La marginalidad es un obstáculo inmenso, debido a que la marginalidad económica y social va asociada a la marginaldiad mental y moral.
3. Mejorar la educación. La mediocridad de la educación escolar programa a las personas para ser mediocres por el resto de su vida en todos los aspectos.
La mayor riqueza de un país es su gente. Los países con más calidad de vida son los que tinen mayor preparación.
Todo cambio se inicia en la mente. Si queremos hacer algo por Venezuela necesitamos cambiar de actitud, de mentalidad, comenzando por uno mismo.
Es importante tener en cuenta que la gente pobre e ignorante está con las manos atadas y no puede hacer gran cosa por Venezuela, por lo que no podemos esperar que los demás cambien las cosas, la responsabilidad recae sobre nosotros.
Sólo los hijos de la libertad pueden ser los padres de la futura libertad.
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