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Cuáles son sus posibilidades de éxito
 
Sigue los pasos indicados
 

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Imprime la imagen ubicada al final de esta lectura y sigue las pautas que te indicamos
 

Toma un lápiz o bolígrafo y colócalo a unos 40 centímetros de altuna respecto de la hoja.
 
Observa las cuatro dianas.
 
Con los ojos cerrados desciende hasta la primera diana e intenta trazar una cruz sobre el centro de la misma y, sin abrir los ojos, continúa haciendo lo mismo en las demás dianas.
 
Abre los ojos y comprueba los aciertos. El resultado es válido únicamente cuando el punto en el cual se cruzan las dos líneas queda dentro del círculo central de la diana.
 
Cierra los ojos e intenta de nuevo; luego comprueba los aciertos.
 
Cierra los ojos e intenta por tercera vez.
   
Una vez terminado el ejercicio ve a Evaluación
     
 
Posibilidades de éxito
Esta prueba le sirve para medir su honestidad y, en consecuencia, sus posibilidades de éxito en la vida.
Seguro que ha tenido la tentación de abrir los ojos pero se ha impuesto su honestidad y su dignidad. Si es así, le felicito, usted es honesto, por lo menos consigo mismo; pero, si abrió los ojos, usted tiene un problema serio. Nadie le estaba observando; no tenía necesidad de engañar y menos aún de engañarse a sí mismo, lo cual resulta absurdo.
En esta prueba es posible acertar una vez. Es muy difícil acertar dos veces. Es imposible acertar tres veces. Lo importante del test es que deja al descubierto su honestidad o su falta de honestidad.
La honestidad es condición para triunfar en la vida. Le ayuda a ver las cosas con objetividad, a juzgarlas con lógica y a resolverlas con la verdad y la justicia por delante. Este es su modo de ser y lo expresa de muchas formas, aunque usted no se dé cuenta y los demás lo perciben y confían en usted.
La honestidad genera confianza en sí mismo y también en los demás. La honestidad no es una conducta que abunde en la sociedad actual, debido a que las personas, por temor o por interés, tienden a fingir, a ocultar sus verdaderas intenciones y a engañar. Con esta actitud no se llega lejos.
La honestidad preside la vida de los verdaderos triunfadores. La razón es muy simple: Cada persona depende de la calidad de su trabajo, de la calidad de su estudio y de de la calidad de sus sentimientos. Podemos engañar a los demás y, hasta podemos engañarnos a nosotros mismos, pero nadie puede engañar a la naturaleza, la cual, tarde o temprano hace justicia, aunque nadie se entere de cuándo, dónde ni como.
Sobre la mentira no se puede construir nada duradero.
La honestidad está muy relacionada con la ética y con la
dignidad; es decir, con el respeto a la verdad, con el respeto a sí mismo y con el respeto a los demás. La honestidad, como otros muchos valores, jamás pasa de moda y constituye la estructura de la personalidad; sin ella, todo se viene abajo. Recuerda, nadie puede robarte tu dignidad, pero puedes perderla por causa de ti mismo.  
“La ética (honestidad) enseña que existen principios básicos para vivir con efectividad y que las personas sólo pueden experimentar un verdadero éxito y una verdadera felicidad, cuando aprenden esos principios y los integran en su conducta”. Stephen R. Covey.
La honestidad es activa y exige capacitarse constantemente en muchos aspectos para ser eficaz en la acción; por tanto, la honestidad está reñida con la pereza y con la mediocridad. No es suficiente con ser "bueno", es necesario hacer algo por sí mismo y por los demás. Usted no existiría, ni sería libre, ni podría disfrutar de tantos bienes y oportunidades como le ofrece la vida si muchos millones de personas honestas no hubieran luchado durante miles de años por construir un mundo mejor.
Ser honesto es simplemente ser inteligente y hacer bien las cosas porque, en definitiva, su éxito y su felicidad dependen de la calidad de sus ideas, de la calidad de sus sentimientos y de la calidad de su conducta.
Sus posibilidades de éxito son inmensas si sigue el camino correcto.

"Dos caminos se bifurcaban
en un bosque amarillo,
y lamentablemente no podía recorrer ambos caminos
siendo un sólo viajero

Dos caminos se bifurcan en un bosque,
yo tomé el menos transitado
y eso ha hecho la diferencia". del poeta Robert Frost

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