Bachillerato - Adolescencia
Los padres programan a sus hijos para el éxito o para el fracaso.
La palabra adolescencia significa adolecer, carecer. La adolescencia es una etapa crítica de la vida, en la cual, el adolescente se siente impulsado a liberarse de la tutela de sus padres para entrar en la sociedad por su cuenta y riesgo.
El adolescente "adolece o carece" de madurez, de experiencia, de criterios claros, por lo cual, corre el riesgo de ser engañado.
Se habla de crisis de la adolescencia porque en ella se dan fenómenos nuevos que generan crisis y obligan al adolescente a luchar de forma intensa y constante para adaptarse a situaciones hasta ahora desconocidas.
El adolescente tiene que luchar
A nivel social.
El adolescente tiene que luchar a nivel social para hacer amigos, para abrirse un espacio en el grupo y ganarse la aceptación y el respeto, lo cual no resulta fácil en una sociedad que vive a la defensiva. Esta situación es causa de angustia permanente para la mayoría de los adolescentes.
A nivel de estudio
El adolescente dejó de ser niño y ahora no tiene quien le supervise en sus tareas. El estudio es más difícil y complejo, por lo cual, necesita aprender métodos eficaces, interés, disciplina y responsabilidad. El éxito en el estudio es fundamental para nutrir la autoestima y la inteligencia. Pero los adolescentes carecen de hábitos de estudio, de amor a la lectura, de concentración y de paz interior, lo que hace que el estudio se convierta en una actividad muy pesada.
A nivel sexual.

La adolescencia trae el despertar de la sexualidad con cambios profundos a nivel biológico, psicológico, social, moral y espiritual.

Los adolescentes se ven desbordados por fuertes impulsos sexuales hasta ahora desconocidos, que no saben cómo manejar, debido a que sólo se les ha dado información sexual pero no educación sexual. Estos impulsos, además de invadir su mente y distraerlos con infinidad de fantasías, les causan problemas morales debido al tabú sexual en unos casos y al libertinaje en otros. Tanto el tabú como el libertinaje son dos caras de la misma moneda que generan sentimientos de culpa o de frustración.
A nivel psicológico y espiritual
Al "liberarse", en parte, de la tutela de la familia se encuentra "sólo" ante un mundo "ancho y ageno". Debe aprender a correr riesgos, a superar errores y a asimilar frustraciones.
El adolescente necesita de forma especial: estímulo, apoyo, orientación, disciplina y mucha comprensión, pues le toca luchar por primera vez en su vida en cuatro frentes, lo cual es complicado debido a que carece de experiencia y de hábitos consolidados.
En vista de lo expuesto, es importante que no te compadezcas de tu hijo adolescente. Déjale que luche sus batallas y que sufra lo que tiene que sufrir, porque ésta es la única forma de que aprenda a madurar. Pero no le abandones ni te muestres distante, porque, en el fondo, todo adolescente es sólo un niño con pretensiones de hombre.
Déjale que se sienta protagonista de su propia vida. No le critiques ni le des consejos, sólo insinúale sutilmente la forma de tener éxito en aquellas cosas que consideras importantes.
Los adolescentes carecen de experiencia y la vida les ofrece placeres y libertad a manos llenas, lo cual les hace débiles, ingenuos y víctimas fáciles de tantas trampas que tiene la vida, por lo cual, es tu deber ayudar a tu hijo a que abra los ojos a la realidad.
No le des toda la libertad del mundo; primero, porque no la necesita y después, porque sería lanzarlo a lo desconocido. Dale sólo la libertad que es capaz de manejar. Mañana te lo agradecerá.
Es importante que estés claro y bien definido en cuentión de principios y valores. Ello le dará seguridad a tu hijo para saber cómo actuar en los momentos importantes. La indefinición de los padres en este asunto y el excesivo liberalismo deja a los hijos indefensos frente a la vida .
Tu hijo adolescente sólo te escuchará si tú le escuchaste cuando era niño, de modo que, es importante mantener un diálogo permanente con los hijos desde niños.
La mejor forma para que los hijos sorteen con éxito la adolescencia es tener una infancia feliz, estímulo, disciplina e ideas claras acerca de la realidad de la vida.